Argentina vs. Egipto: La epifanía
Martes 7 de julio. El día en que la verdad universal me fue revelada. Argentina vs. Egipto. 14:00 horas. " ¡Hoy juega Argentina, hoy juega Argentina! ", grita la gente por todos lados, completamente enloquecida. Y qué carajo me importa. A mí no me gusta el fútbol. No soy hincha de ningún equipo. No sigo el campeonato local. No sigo ligas. No sé cuándo juega la Selección. Ni siquiera vi el Mundial pasado. De hecho, tampoco vi la final. No entiendo esa euforia colectiva. Siempre me pareció una alegría artificial, medio prestada. Personas celebrando los logros de otros. Jugadores millonarios, ajenos a la realidad de los demás, que son elevados a la categoría de héroes simplemente porque nacieron con una habilidad extraordinaria para patear una pelota. Los festejos me parecen algo tribal, primitivo. Una especie de ritual heredado de las cavernas, donde un grupo se identifica con el color de una camiseta. Son gritos de guerra más que celebraciones. Nunca entendí el atractivo, per...